He jurado decir
la verdad
desde no sé qué momento
de mi infancia.
He sido puntual
y hasta traicioné a un amigo
en pos de la verdad.
Mi más profunda verdad
la sigo aquí
cuando escribo
los poemas que no sé quién lee.
No hay mentira en ellos,
he de afirmar que jamás
he mentido.
Cuando lo he hecho
salen de mí falsedades
que minusvalorizan
mi trabajo y no lo admito,
tiro el poema completo.
El más alto valor
que pueden leer en ellos
tal vez no sea el estético,
pero sí el de la verdad;
así que puedo estar seguro:
mi más alto quehacer
es éste y en él no he
mentido
(¿valdrá como pase al paraíso?).
No hay comentarios:
Publicar un comentario